Feria de Muestras 2016

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Como todos los años, Vitalcama estará en la Feria de Muestras de Asturias, en Gijón, presentando grandes ofertas y novedades en colchones y descanso.

Nos encontrarás en el Pabellón Central. ¡No dejes de venir a visitarnos! ¡Regalo seguro para clientes de Feria!

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Plan Renove de Colchones 2016

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¡Aprovecha el verano para renovar tu colchón!

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Manual para Dormir Mejor

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Una de cada tres personas en España sufre trastorno del sueño. Construimos una agenda aliada para vencerlos según el criterio de la cronobiología, la ciencia que estudia los ritmos biológicos y demuestra que para disfrutar de un sueño reparador cada noche basta con seguir algunas rutinas durante la jornada. Pasen, lean y ¡felices sueños!

De 7 a 11 horas. Luz, agua y alimentos: una de básicos.

– Subir las persianas y sentir la luz. La oscuridad hace que el organismo segregue la hormona de la melatonina que provoca somnolencia. Los rayos de sol hacen que el cerebro genere serotonina, un neurotransmisor que regula el humor, la ira y el deseo sexual y nos activa –entre otras cosas–.

– Darse una ducha estimulante. Iniciar el día con una ducha que reactive los músculos y el sistema circulatorio es altamente recomendable. ¿La mejor técnica? Conviene empezar con agua templada e ir bajando la temperatura hasta que esté fresca. Además de tonificar, mejora nuestras defensas y nos permite realizar esfuerzos mentales y físicos con mayor facilidad a lo largo de todo el día.

– Desayunar, sin pasarse. El doctor Carlos Rodríguez Jiménez, especialista en nutrición, asegura que “ingerir las cantidades justas de pan o cereales, fruta, lácteos y proteínas bajas en grasa, proporciona mejor respuesta.

De 11 a 13 horas. Es el momento de decidir.

– Renovar el oxígeno. Ventilar bien el colchón y el dormitorio por la mañana hace que se renueve el aire que vamos a respirar de noche. Según la Asociación Española de la Cama, hacerlo durante 10 minutos es más que suficiente.

– Tomar decisiones importantes. De noche, los problemas pueden aparecer y causar insomnio. Por ello, la máxima de “lo consultaré con la almohada” no es nada recomendable. Según la psicóloga Carla Bustos es mejor hacerlo de día, ya que “por la mañana generamos cortisol, la hormona que nos ayuda a afrontar problemas en situaciones de estrés y problemas cotidianos”.

– Aprovechar el estrés. Ante una situación adversa nuestro cuerpo segrega adrenalina, un neurotransmisor que activa el organismo, nos mantiene despiertos y nos da la dosis de energía extra necesaria para que encaremos las tensiones del día a día con más fuerza.

De 13 a 17 horas. Siesta sí, cafeína no.

– Comer de forma equilibrada. Tomar cantidades que sacien y añadir un tentempié a media tarde garantiza llegar a la noche con poco apetito, cenar menos y, por tanto, dormir mejor.

– Evitar los estimulantes. La cafeína puede tardar horas en metabolizarse, dejando sentir sus efectos hasta mucho después de haber acabado el vaso. Lo mejor es evitar tomar café, té, cacao y refrescos de cola a partir del mediodía.

– Disfrutar de una siesta exprés. Jürgen Zulley, experto en cronobiología, recomienda 30 minutos de descanso tras la comida para poner a cero el contador interno y afrontar con energía la tarde.

De 17 a 19.30 horas. Deporte, amigos y relajación.

– Hacer ejercicio. La actividad física estimula el organismo. Por ello, no debe practicarse deporte justo antes de acostarse. Además, es mejor hacerlo a media tarde, cuando el rendimiento es mayor.

– Disfrutar del afterwork. “Hay que saber separar la obligación del ocio y dedicarle tiempo a ambos. Distraernos hace que aparquemos los problemas y descansemos de noche”, asegura Bustos.

– Desconectar la mente. Otro consejo útil es ir preparándonos para dormir en las horas previas al descanso. El final de la tarde es un momento perfecto para practicar yoga o alguna terapia de relajación.

De 19.30 a 12 horas. Apague el portátil y coma fruta.

– Cenar alimentos relax. El menú nocturno ha de ser ligero e incluir una pieza de fruta: todas contienen triptófano, un aminoácido que propicia la segregación de melatonina. Y hay que dejar pasar al menos una hora y media antes de irnos a dormir.

– Apagar los dispositivos. Ni televisión, ni portátil, ni videojuegos. La contaminación eléctrica altera el sueño, ya que las imágenes excitan nuestro cerebro y no lo dejan descansar.

– Crear un buen ambiente. Al dormimos, la temperatura corporal desciende, por lo que conciliaremos el sueño mejor si la elevamos antes. Un baño caliente, ayuda.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/06/12/buenavida/1402590442_502482.html

Colchón Probiotic contras las alergias

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¡Tenemos un recién llegado!

Se trata del colchón Probiotic: un colchón especialmente pensado para las personas con problemas de alergias: al polvo, a los ácaros y otros microbios, gracias a su tejido natural probiótico. Además su núcleo de viscografeno se adapta perfectamente a la forma de la columna y, al contrario que el viscoelástico tradicional, ayuda a la disipación del calor y evita la sudoración.

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Combatir el calor por la noche

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Sobre todo en verano, el calor causa dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormido. La primera reacción: encender el aire acondicionado, si se tiene. Aunque, muchas veces, el gasto energético y de luz de estos aparatos modernos no compensa. Y decidimos apagarlo.

¿Es posible dormir fresco en verano sin aire acondicionado? La tradición dice que sí. Ya en la época egipcia, sus ciudadanos mojaban la ropa de cama para descansar mejor y combatir las olas del calor. Nuestros antepasados nos dejaron en herencia muchos trucos. Se pueden utilizar sábanas de algodón –este material facilita la transpiración–; meterlas en la nevera o en el congelador en una bolsa de plástico­ unos minutos antes de irse a dormir (no estarán frescas toda la noche, pero si lo suficiente para coger el sueño), o usar la bolsa de agua caliente, rellenándola con agua fría, para refrigerar la cama. Nosotros le damos algún truco más:

1. Sea creativo: invente métodos que eviten que el aire caliente entre en la habitación. Por ejemplo, coloque un ventilador dirigido hacia las ventanas para impedir que entre el bochorno; o sitúe un bol lleno de hielo o de agua muy fría delante de las aspas para que el aire sea más fresco. Una sábana mojada colgando de las ventanas también ayuda.

2. Elija un pijama ligero. Si prefiere dormir desnudo también puede hacerlo. Es cuestión de gustos.

3. Aplique compresas mojadas en agua tibia en las zonas más sensibles al calor como el cuello, los codos, los tobillos o detrás de las rodillas. El contacto con el agua fría ejercerá un estímulo térmico que desencadena una vasoconstricción, provocando calor en la piel. En cambio, el calor provoca frío por la diferencia con la temperatura ambiente, según explica la hoja informativa del CDC.

4. Duerma solo. Es la mejor para mantenerse fresco, hacerlo con alguien aumenta el calor corporal y hace que la ropa de cama se quede pegajosa. Hacerlo, además, a ras del suelo, hará que esté aún más fresco ya que el calor tiende a desplazarse hacia arriba.

5. Dése una ducha de agua templada para reducir la temperatura corporal. Es muy buena técnica para sentirse fresco y limpio. Son muchos los que defienden que, aunque el choque térmico del agua fría sobre nuestro cuerpo produce una sensación instantánea, reactiva el organismo y el gasto energético, provocando al final que sintamos más rápido el calor tras la ducha que si la tomamos con agua templada. Además, mantenga los pies frescos ya que el calor entra por estas extremidades. Lavarlos antes de dormir o mantenerlos fuera de la cama pueden ser buenos trucos.

6. Cene ensalada. Evite las comidas copiosas y que necesiten consumirse en caliente como un estofado, sopa o pollo al horno. Obliga a que el cuerpo produzca más calor para digerirlas. Un gazpacho, un yogur o una ensalada son perfectos para las noches de verano. ¡Y recuerde, beba mucha agua!, recuerda la OMS. El cuerpo la utiliza para evacuar calor.

7. Apague completamente las luces y los aparatos electrónicos. No vale en stand by: gastan energía y siguen emanando calor. Y sustituir las bombillas incandescentes por fluorescentes compactos: producen la misma luz pero utilizan una quinta parte de la energía y emanan menos calor.

Por último, si puede dormir al aire libre, hágalo. Invente una acampada en la azotea o vaya al campo a dormir cerca de un lugar con agua (el agua suspendida en el ambiente, refresca), y convierta una noche terrible de calor en toda una aventura.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/07/18/buenavida/1405680416_626488.html

Arcón BETY en oferta

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¡NOVEDAD!

Si necesitáis espacio extra en casa, estáis de suerte: acabamos de poner en oferta el Canapé Arcón modelo BETY de Bedtime.

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Sus características más destacadas son su gran capacidad, dado que se aprovecha la casi totalidad del espacio interior del arcón, y su robustez gracias a la estructura de acero reforzado.

Más información en tiendas Vitalcama y en www.vitalcama.es

Tipos de almohadas

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Si hacemos caso de la regla de los tercios en la vida diaria, entonces dedicamos un tercio a trabajar, otro al ocio y el último al descanso. Un buen colchón nos garantiza un descanso de calidad, pero a menudo prestamos poca atención a la almohada ¡Grave error! La almohada debe ser cómoda y ayudarnos a mantener la columna vertebral en una postura correcta cada noche para evitar desde falta crónica de descanso a contracturas en cuello y espalda.

El tipo de relleno es un factor determinante en la elección de la almohada. Con el objetivo de que encuentres la que mejor se adapte a tus necesidades y te permita conseguir el sueño en la postura más adecuada, atendiendo a tus características anatómicas, te detallamos los diferentes tipos de almohadas para tu elección.

VISCOELÁSTICA: Ofrecen una firmeza media combinada con adaptabilidad. Su principal ventaja es que se amoldan perfectamente a la forma y postura del cuerpo.

FIBRAS DE POLIÉSTER
: El problema que tienen es al lavarlas. Si es de mala calidad, quedará apelmazada. Por eso hay que elegirla de gran calidad. Su material es el relleno de poliéster, una fibra ahuecada y cardad. Son las almohadas más baratas y en general una buena elección para casas de vacaciones.Suelen ser muy firmes, por lo que si no te convencen, siempre puedes descoserlas y sacar parte del relleno. Son apropiadas para dormir de lado o boca arriba.

LÁTEX: Adaptables a la forma y al peso de la cabeza. Se trata de un material natural (siempre que se trate de Látex natural, de lo cual hay que asegurarse) que transpira muy bien, y se adapta con facilidad a la forma del cuello. Además es antialergénico.

CERVICALES: Hechas para prevenir y mejorar dolores cervicales. Tratan de sujetar al cuello, la nuca y la cabeza para mantener cervicales en todo momento protegidas. Tienen forma de vaivén. Divididas en zonas de mayor o menor dureza, estas almohadas a menudo resultan cómodas únicamente para las personas que duermen boca arriba.

GEL: Son uno de los últimos rellenos en llegar al mercado. Están rellenas de una espuma de poliuretano con mezcla de polioles sintéticos y naturales (Aloe-Vera). Son de la familia de las viscoelásticas, pero con características propias. Resultan muy frescas y transpirables.

PLUMA: Este relleno natural da como resultado un soporte de poca firmeza, por lo que pueden ser muy adecuadas para aquellos que duermen boca abajo, a pesar de que desaconsejamos esta postura para dormir en la medida de lo posible. Transpiran poco en verano, y a personas sensibilizadas les pueden provocar alergia. Son de mejor calidad que las anteriores dado su origen natural y duran mucho, aunque es muy recomendable seguir las instrucciones del fabricante en cuanto a limpieza, ya que no se deben lavar.

Fuente: http://descansosalud.blogspot.com.es/2013/11/los-diferentes-tipos-de-almohadas.html

La importancia de la almohada

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¿Sabías que elegir una buena almohada almohada es tan importante para lograr un buen descanso como el propio colchón? El cuello y la zona cervical sufren mucho durante el descanso. Una buena almohada no debe contener ningún “muy”; no debe ser ni muy blanda, ni muy dura, ni muy alta, ni muy baja. El cuello debe reposar en línea recta con la columna vertebral.

En Vitalcama disponemos de almohadas adaptables en altura, como la almohada viscoelástica Fisioadapt de Bedtime, que se ajusta a la línea del cuello y el hombro y viene con perfilaciones para favorecer la transpiración y evitar la sensación de vacío en el oído.

Más información sobre la almohada Fisioadapt de Bedtime: http://www.vitalcama.es/almohadas/193-almohada-fisioadapt-bedtime.html

TEMPUR en Vitalcama

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Los colchones TEMPUR son famosos por estar entre los mejores del mundo. Fabricados con una materia usada por la NASA por su enorme durabilidad y adaptabilidad a todos los entornos, tienen hasta 15 años de garantía.

Nosotros te los ofrecemos ahora con un descuento muy especial y la posibilidad de financiarlos en 20 meses SIN INTERESES.

El material TEMPUR® se amolda a los contornos de su cuerpo, ofreciéndole un soporte perfecto cuando descansa en su posición preferida. Reduce los puntos de presión que causan vueltas y movimiento por las noches.

Descubre más acerca de los colchones TEMPUR: http://www.vitalcama.es/6_tempur?orderby=name&orderway=asc

¿Dormir con el estómago lleno o vacío?

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No cometas el error de irte a la cama con el estómago vacío. Come algo ligero y recuerda que debe pasar una hora y media antes de acostarte.

Existen ciertas voces a favor y otras en contra en relación a esta pregunta, que genera debate en diversos ámbitos. ¿Qué es más recomendable? ¿Dormir con el estómago vacío o lleno? En realidad, ninguno de los extremos son buenos. Entérate más en el siguiente artículo.

Dormir con el estómago vacío: qué saber

Muchos creen que irse a la cama sin comer es una buena solución para adelgazar, pero esto es incorrecto, ya que los alimentos son necesarios para un descanso adecuado. No hay nada peor que despertarse porque los ruidos en el estómago no nos dejan dormir.

Esta creencia equivocada se basa en la hipótesis de “todo lo que cenamos, lo engordamos” y por ello se indica que es mejor ir a la cama sin comer. Sin embargo, la sensación de vacío hará que por la mañana devoremos todo lo que encontremos en la nevera o bien nos levantemos a la madrugada a “picar” algo, que no es bueno para nuestro organismo, ya que en lugar de escoger una manzana, preferiremos las sobras de la comida o algo frito.

El funcionamiento del cuerpo humano nos informa sobre cuáles son los mejores hábitos a seguir. Acostarse con hambre o sin comer asegura una noche sin pegar ojo o dormir muy mal. Al otro día, las consecuencias serán más graves de lo que piensas, sobre todo si esta conducta la repites a diario.

Entonces, como siempre se dice, los extremos no son buenos, y lo que se aconseja es comer y dejar pasar algunas horas una vez que finaliza la cena hasta que nos acostamos. Si ya es una hora muy avanzada como para cenar, no cometas el error de no probar bocado, sino que puedes optar por alimentos más ligeros, tales como sopas, un yogur con cereales, un té con tostadas, etc. Pero bajo ningún punto de vista vayas a dormir con el estómago vacío.

Las investigaciones indican que el tiempo de espera entre terminar de comer e ir a dormir es de una hora y media. En ese lapso puedes aprovechar para lavar los platos, leer, estudiar, mirar un poco de televisión (tampoco demasiado), charlar con tu pareja, ordenar la casa, preparar la ropa para el otro día, etc. Es preferible una cena rica en carbohidratos y baja en proteínas. Abstenerse de grasas saturadas, porque lo único que logran es una digestión pesada, además de gases y molestias para dormir.

Si muchas veces te ha ocurrido que llegas tarde del trabajo o la Universidad y te preguntas si te conviene cenar a esa hora o mejor “seguir de largo” e ir directo a la cama, no lo dudes. Come alguna cosa liviana, pero nunca te vayas a dormir con el estómago vacío. Esto puede provocar, como dicen los estudios científicos, pérdida del sueño y problemas para descomponer la masa muscular durante la noche. Tener hambre hace que el cerebro se mantenga en estado de alerta. Cuando no duermes lo suficiente, el metabolismo disminuye y aumentan los niveles de grelina, una hormona que estimula el apetito, provocando que al levantarte comas con más desesperación, sin medir las cantidades ni lo que estás ingiriendo.

Ir a la cama sin comer o con hambre provoca que duermas menos y es negativo si quieres construir músculos. Cuando el cuerpo está privado de nutrientes durante varias horas rompe los músculos para obtener energía. Si quieres perder peso, no es una buena idea no comer a la noche, así como tampoco saltarte comidas.

Las desventajas de dormir con el estómago lleno

En la vereda contraria a lo expuesto anteriormente, están aquellos que se atiborran de comida en la cena y luego se van a la cama pareciendo que pesan cinco kilos más. Cuando llenas tu cuerpo con comida, ésta se acumula en el estómago, órgano encargado de producir enzimas y ácidos para hacer la digestión. La sangre va directo a esta zona y puede que te sientas con ganas de dormir, sin embargo, debes esperar un tiempo prudente para ir a la cama, aunque sea para mirar televisión o leer.

Comer mucho e ir a dormir inmediatamente causa no sólo sobrepeso sino también acidez, sensación de “fuego” en el esófago, problemas para conciliar el sueño, pesadillas, etc. Pero atención, porque la cena por si sola no engorda, sino que depende de las cantidades y los alimentos que se ingieren a la noche. Los nutricionistas indican que lo mejor es dejar de consumir hidratos de carbono al menos cuatro horas antes de dormir y que como mínimo hay que esperar dos horas entre la cena y acostarse.

El metabolismo es más lento durante la noche, la digestión tarda más en efectuarse, esto provoca gases, por el aumento de fermentación de la comida en los intestinos, por ejemplo. Descansar después de comer si es necesario, pero no es lo mismo que dormir. Sentarse cómodamente en el sofá a charlar, leer o mirar televisión antes de ir a la cama.

Lo que también indican los expertos es que no hay problemas con bañarse después de comer, siempre y cuando el agua no esté demasiado caliente y no se tarde mucho en la ducha. Lo que si está prohibido es nadar, porque hay una competencia en la irrigación sanguínea, entre los músculos del sistema digestivo y el de los miembros inferiores y superiores. Por ello es que suelen haber calambres.

Acostarse inmediatamente después de cenar, sobre todo si se sirvieron varios platos o si el menú era alto en calorías y grasas, aumenta la posibilidad de sufrir reflujo. Esto provoca dificultad para conciliar el sueño y problemas para dormir. Lo ideal es comer más frutas y vegetales por la noche y dejar de lado los azúcares, los fritos y las harinas.

Fuente: http://mejorconsalud.com/es-mejor-dormir-con-el-estomago-vacio-o-lleno/